domingo, 27 de mayo de 2007

Entre la realidad y el deseo, periodismo y arte

Entre la realidad y el deseo se tambalea la vida. La realidad es que creo este blog con el deseo de que se convierta en una plaza en que la crítica, la denuncia, el retrato más crudo de la sociedad sean compartidos por toda la vecindad. Por ahora el blog es un lugar bastante libre de servilismos. Pero esa denuncia, retrato o crítica destinada a los perros negros (léase felixmartinez.blogspot.com) no puede estar exenta de una mirada propia. Renunciar a ella es uno de los preceptos más aceptados en el periodismo. Una receta sin sentido, pues incluso quien opta por ser una cámara austera que describe minuciosamente todos los recovecos de la realidad que percibe está optando por una mirada. Y la mirada, si se me permite, tiene que ser mordaz, a la vez que sensible y perspicaz. La mirada personal puede convertir, como ha hecho en muchas ocasiones, al periodismo en un arte con la realidad como pretexto, la literatura en una búsqueda a la vez de la belleza y la (siempre relativa) verdad , que deje desnudos a los grandes hijos de puta sin necesidad de calificarlos como tales ni de ninguna manera.
En tanto que leer el periódico forma parte del tiempo de ocio del lector, hay que saber rescatar la calidad de la experiencia, que el lector pueda leer cada frase a la espera de la siguiente. No significa esto, claro está, renunciar a contrastar fuentes ni a la deseable imparcialidad, o más bien veracidad posible, previa. Al contrario. El buen periodismo puede, a su vez, escribirse en vez de redactarse y entregarse tanto en cada versión de los hechos que el lector acabe de leer conociendo más de cerca la historia pero mostrándose tan cerca de su foco que se difuminen víctimas y verdugos. Al fin y al cabo, cuanto más cercano tienes un escrito, más difícil es esclarecerlo, cuanto más conoces una situación, más complicado es juzgar. Eso, claro, es sólo el deseo. Mi realidad periodística ahora mismo pasa por tener a punto las carteleras, las parrillas televisivas y los tránsitos (tan sutil y cristiano eufemismo para las muertes) y la realidad de este blog es que quizás se vaya aplazando su actualización, pues cuando compiten la escritura y la vida normalmente se impone la segunda. Esperemos que esto no suceda, aunque para inaugurar este blog opto por un texto que nada tiene que ver con el periodismo.
Con los mejores deseos, Germán Aranda.

No hay comentarios: